La negligencia de un hospital en su defensa en una demanda judicial , no quiere decir que el médico tenga que pagar después por esa omisión de defensa. 

En el año 2010, una médico general recibe la notificación de una ACCIÓN DE REPETICIÓN instaurada en su contra por un Hospital Público. La razón de dicha demanda, es que 4 años antes ella había atendido un menor de edad en el servicio de urgencias de dicho Hospital demandante, desafortunadamente días después de dicha atención, el menor falleció, como se dictaminó en el informe de medicina legal por meningitis.

Después de un proceso de reparación directa en la que solamente fue llamado el Hospital Público por parte de los familiares, este fué condenado a pagar casi SETENTA MILLONES DE PESOS ($70.000.000), vale la pena acotar, que la defensa de dicha entidad pública fue casi inexistente tal y como lo refiere el juez en su fallo, en ese orden de ideas y como lo ordena la ley el hospital público decide iniciar la ACCIÓN DE REPETICIÓN en contra de dos de los miembros del cuerpo médico que intervinieron en la atención médica del menor fallecido, después de la defensa del departamento jurídico de PROTECCIÓN MÉDICO INTEGRAL SAS, la médico sale exonerada al lograrse probar que la profesional de la salud no actuó con negligencia ni con culpa, que su actuar se acomodó a los más altos lineamientos del actuar médico y que su intervención no colaboró con el resultado fatal presentado en este caso.

Es por eso que aunque la defensa del Hospital sea defectuosa o incompleta y eso lleve a una condena por la que tenga que responder dicha entidad, esto no quiere decir que sea inherente que el cuerpo médico que intervino en dicha atención médica sea en consecuencia responsable de dicho pago de la indemnización económica, el médico también tiene derecho y la opción de defenderse y demostrar que su actuar fue diligente e idóneo, lo que no hizo la entidad pública en su momento.