Dos  Médicos Generales  son sancionados porque  en  atención  medica  suministrada  a un paciente de la  tercera edad que  fue  atropellado  en las  inmediaciones de  un  hospital; se le hace  curaciones de  la  heridas  superficiales  y se  envía  a la  casa  con  antibióticos, en la  casa  los parientes  notan  que  el  paciente  está  sangrando por  sus  genitales  y lo remiten  nuevamente  al  hospital.  En  dicha  institución es  valorado por  el segundo  medico el  cual  no  considera  que  haya  parámetros de  remisión  pero  ante la  insistencia de  los  familiares  lo remite  sin auxiliar o médico en la  ambulancia, dos  horas después de  su  ingreso por  urgencias y   cuando  llega al  hospital  receptor  llega sin  signos  vitales.

La  necropsia  demuestra  que “…el paciente  murió de  choque  hipovolemico desencadenado por un trauma contundente en arco pélvico producido al parecer al ser atropellado por un bus. Presentaba además, signos de politrumatismo con gran hematoma en toda la región perianal, interglútea, perineal, en el pene y escroto, con escoriaciones en extremidades. Al examen interno se encuentra una hemorragia en la cavidad abdominal con un hematoma masivo de toda la cavidad pélvica y retroperitoneo. Se halla desgarro de la pared anterior de la vejiga y una fractura conminuta de las ramas iliopúbicas e izquiopúbica izquierda, con desprendimiento del pubis”.

El Tribunal  sanciona  los  dos  médicos  por  los  siguientes  puntos:

  1. No hubo una  valoración  por  un  tiempo prudencial,   de  mínimo 6  horas  tal  y  como lo establece  el Tribunal  en  su  análisis en este  tipo de  casos.
  2. Al encontrar edemas y equimosis en la región  pélvica  más hematuria o uretrorragia  está  dando  una  alarma indudable de lesión  en sus vías urinarias  y  no  fue tratada  como  una  urgencia  por los médicos  sancionados, sometiendo con esto,  a  riesgos  injustificados al paciente.
GACETA TRIBUNAL NACIONAL DE  ETICA  MÉDICA. FEBRERO DE 2015. MEDICINA GENERAL. SALA PLENA SESION 1033  DEL 23 DE FEBRERO DE 2010. PAG. 249.